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CURSO: IDEOLOGIA Y MENTALIDAD ANDINA para los alumnos de Educación y Turismo

CURSO: IDEOLOGIA Y MENTALIDAD ANDINA  para los alumnos de Educación y Turismo

 IDEOLOGIA Y MENTALIDAD ANDINA

Dr. Julio Amilcar Bustinza Menéndez.

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Curso dictado por el Dr. Julio A. Bustinza Menéndez*, en la Facultad de Ciencias Histórico Sociales. Segunda Especialidad en HISTORIA Y ESPACIO REGIONAL. de la Universidad Nacional de San Agustín.  Arequipa.29-IV-2006.

INTRODUCCION

            Si se considera a la “ideología” como un conjunto de ideas fundamentales que caracterizan el pensamiento de una persona, colectividad o época, ya sea de un movimiento cultural, religioso o político, etc. (DIDELE, 2000), estas identifican el origen individual del pensamiento occidental.

En cambio la “mentalidad Andina”, es la expresión de un pueblo en su cultura y en su modo de pensar, los cuales son trascendentes y de origen comunitario, destinados a  resolver los problemas exclusivamente mediante procesos naturales, caracterizan al pensamiento del “Hombre Andino”.

Por ello, se hace necesario analizar profundamente estos conceptos fundamentales, para poder comprender la historia de nuestro pueblo, inmerso dentro de un mestizaje complejo que dura ya cerca de 500 años, en donde la cultura occidental enclavada principalmente en las universidades ha sido impuesta por los conquistadores, dentro de un fenómeno denominado como “Anatopismo” según manifiesta Víctor Andrés Belaunde (1930), la cual no ha permitido ver la cultura andina, que persiste tercamente a la vuelta de la esquina, a todas horas y en todo momento con su mensaje de siglos.

            A pesar de tener conocimiento de la existencia de un saber y un pensamiento en millones de personas marginadas, que conforman la mayoría de la población rural y migrante de las grandes urbes de Perú, Ecuador, Bolivia, Chile y Argentina, que son dueñas de este enorme bagaje, ha sido despreciado y condenado al olvido conciente por la mayoría de académicos y científicos, que la han negado y aún ahora, la niegan en aras de una falsa modernidad, lo cual nos ha conducido a aceptar la “Globalización” y al “Mercantilismo” impuesto por el capitalismo salvaje e inhumano.

Todo esto, en la actualidad, hace imprescindible, hurgar en las comunidades andinas, los valores ancestrales que aún se conservan y que son propios de nuestra cultura, que han sido heredadas de nuestros antepasados andinos, capaces de haber construido una de las civilizaciones más grandes de América y el mundo, para hacernos sentir que somos libres y dueños de nuestro propio destino; y no,  objetos raros, ni artículos de museo para el deleite de los curiosos y turistas.

Sin embargo, son pocos los estudios sobre estos campos, especialmente en las comunidades campesinas marginadas por razones históricas, pero que día a día  la importancia de su estudio sigue aumentando cada vez mas, ya que se conoce que el entendimiento de la cultura de estas poblaciones  ofrece sin duda la clave para comprender la cultura andina en su totalidad.

Para sacar a luz este tipo de estudios, se han hecho investigaciones en otras universidades del Perú, principalmente en las Universidades del Cuzco, de Lima como San Marcos y la Católica, de Bolivia, como en la de San Andrés, Cochabamba, Potosí y Oruro; de Chile como en la de Tarapacá; de Argentina, como en la de Jujuy y de Ecuador como la de Quito; los cuales han publicado ya  algunos libros, que son la base para los estudios andinos. En las  Universidades de Arequipa, aún son tímidos los estudios en este campo, existiendo solo algunas tesis aisladas en Historia, Antropología, Sociología, Educación y Derecho, las que han tratado de abarcar estos temas, sin haber logrado su divulgación.

El antecedente para este curso, es el que fue dictado en el mes de Marzo del 2006, en el Módulo de Filosofía Andina, en el Diplomado en Turismo Rural, del Programa de Diplomados de Educación a Distancia, de la Facultad de Ciencias Histórico Sociales de la Universidad San Agustín. 

Es por ello que quiero agradecer en esta oportunidad al Director del Programa de Historia Mg. Edgar Chalco Pacheco,  por haberme invitado para dictar el Curso de IDEOLOGIA Y MENTALIDAD ANDINA” dirigido a Profesores de Historia alumnos de la Segunda Especialidad en HISTORIA Y ESPACIO REGIONAL de la Universidad Nacional de San Agustín;  en la seguridad y esperanza de que los conocimientos vertidos en ella sirvan para lograr los objetivos que se han trazado.

El curso comprende tres Capítulos: En el primero se trata de la teoría sobre la Mentalidad Andina, abarcando desde el Hombre y el medio, La Filosofía, Cosmovisión y Cosmogonía. En el Segundo capítulo se tratará sobre Vida Cotidiana, que comprende El Rito y el Ritual Andino. Funciones del Ritual. Parafernalia; Ofrendas; Costumbres,  Creencias, Tradiciones, Magia, Folklore. En el tercer y último capítulo se tratará sobre La larga duración, que comprende: Cultura Andina, Tecnología Andina, Tradición Oral, Música. Danza. Religiosidad.                                                                       

 

2.0.  LA  FILOSOFÍA.

 

2.1. Filosofía, es una palabra femenina en castellano, que deriva del Latín: Philosophia, que se orinó del Griego: Filosofía, que es una palabra compuesta de Filo: Amor, Amante de, y Sofía: “Un conjunto de saberes que busca establecer, de manera racional, los principios (Ontología) más generales que organizan (Ser) y orientan el conocimiento (Epistemología) de la realidad, así como el sentido de obrar humano (Etica) (Descartes).

Es muy difícil definir  este término, porque a través de la historia de la humanidad existen tantas definiciones como filósofos han existido. Sin embargo, etimológicamente revela dos aspectos en la concepción moderna, que casi desaparecieron: Amor y Sabiduría.

La Filosofía tiene como sus componentes: La Ontología, la Epistemología y la Etica.

 

2.2. La Filosofía Moderna. La Filosofía en términos modernos, y en sentido estricto es Técnica y Ciencia., ya no es más Amor ni Sabiduría. Se yuxtapone al pensamiento mítico y a las cosmovisiones, totalmente reduccionista y excluyente, con una creciente ideologización monocultural, que se convierte milagrosamente en Universalidad y Necesidad (Hegel),  por lo que toda forma de filosofía pasa a ser simplemente “Cosmovisión”, “Pensamientos Mitomórficos” y “Religión”, que reflejan una vez más, la racionalidad exclusiva de Occidente forjadas por las culturas Occidentales: Greco-Romana y Semita, durante 26 siglos de desarrollo cultural, descartando otras influencias heterodoxas como Egipto, India, Persia, Arabia, y de las culturas indígenas de Europa (Normandos, Germanos, Celtas, Francos, Helvéticos, etc.), y de América (Asteca, Maya, Inca, etc.), todo lo cual demuestra, que la Filosofía Occidental Moderna no es más que una síntesis de las Etnofilosofías de concepciones culturalmente determinadas e históricamente situadas (Estermann, 1998).

 

2.3. La Filosofía Postmoderna, desarrollada en base a lo anterior, ontogénicamente es más pobre y epistemológicamente más rico que la Filosofía Moderna. Porque, se ve limitada a pura estética, se vuelve “fenomenología descriptiva”, tanto diacrónicamente como sincrónicamente, alejada totalmente a los conceptos primigenios de “Amor” y “Sabiduría”. Epistemo-lógicamente es más rico, porque incluye sin pudor ni escrúpulos otras formas de conceptualización del mundo, de sistematización intelectual, de representación simbólica, siendo un mosaico sincrético de narración, mitología, exposición, dibujo, sonido, poema y ciencia ficción, es decir, es un evento multimedial interdisciplinario y grupal, que hace imposible cualquier discurso intercultural, porque condena a las otras culturas no occidentales a ser puro objeto de la observación y descripción estética, como lo es ya con preferencia para el turista o viajero transcultural postmoderno.          

2.4. La Filosofía Intercultural, surgida a comienzos de la década de los años 90 ((Mall, 1989), es una manera de hacer filosofía, aún no es una corriente entre otras. Está basada en la interculturalidad, por lo que no pretende  reemplazar a las filosofías contextuales e inculturadas con una filosofía  supra.cultural, sino articularlas. Esta filosofía ha surgido en base a dos experiencias: 1. La conciencia creciente de la condicionalidad cultural de la tradición dominante de la Filosofía Occidental (culturo-centrismo). 2. Las tendencias actuales en si mismas contradictorias, del proceso acelerado de la globalización cultural por medio de una supercultura económica y postmoderna por un lado, y el incremento de conflictos y guerras por razones étnicas y culturales por otro lado

En la primera experiencia, la filosofía occidental desde el punto de vista intercultural es una de las múltiples expresiones filosóficas existentes en la historia (diacrónicamente) y en el espacio (sincrónicamente), pero de ninguna manera la única ni la superior. Lo que es filosofía no se puede definir mono culturalmente sino en el polilogo intercultural (Esterman, 1998). Si se determina la filosofía  dentro de los parámetros de la cultura occidental, las expresiones de otras culturas necesariamente no satisfacen esta definición, y serán calificadas solamente, como “Pensamiento”, “Mitología”, “Etnofilosofía”, Premodernaidad”, “Primitividad”, “Magia”, “Costumbres”. “Ritos”, “Tradiciones”, etc. La filosofía intercultural, no niega el gran valor que tiene la tradición filosófica occidental, ni el peso que tuvieron sus contribuciones trascendentales para el desarrollo de la humanidad, ni la sutileza de su racionalidad; pero combate decididamente su pretensión universalista y absolutista en el sentido supra y super cultural.    

En la segunda experiencia, se anotan las consecuencias  económicas, políticas y culturales de este afán universalista y hegemónico de la tradición occidental, que ha sido expresado conceptualmente en forma más elocuente por Hegel: “si la verdad es la totalidad y se manifiesta  a la vez en el espíritu greco-cristiano-germánico de occidente, entonces, la oxiden-talidad es la totalidad”. Este silogismo camuflado de la modernidad europea, idealista como materialista, llega hoy en día a su realización práctica en el proceso de la “globalización económica y cultural” que a su vez es el inicio de la mercantilización cultural, en donde todo fenómeno cultural, humano y filosófico, tiene su ”valor de cambio” en el supermercado multicultural. Por todo esto, el postmodernismo se hace cómplice del neoliberalismo filosófico y práctico, convirtiéndose en su propio opuesto: La máxima tolerancia e indiferencia axiológica se vuelve máxima intolerancia y segregación bajo el dictado del Fondo Monetario Internacional y del capitalismo más salvaje.  La totalidad del espíritu “Absoluto” hegeliano, según Estermann (1998), tiene nombre propio y un certificado de procedencia: “Made in the First World!.

La llamada “Cultura Global” de la supuesta “Aldea Global”, promocionada por las grandes redes informáticas, las empresas transnacionales y hasta por la misma filosofía postmoderna, es en realidad una cultura muy particular, pero con el afán de globalización.

Este proceso acelerado de universalización, produce evidencias de resistencia denominadas “anacrónicas”, “fundamentalistas” y “tradicionalistas”, que se manifiestan  en conflictos y guerras raciales y religiosas, reivindicaciones nacionalistas, fundamentalismos políticos y religiosos, autoritarismos políticos e ideológicos (Neonazismos, xenofobias, proteccionismos) ó  escapismos (milenarismo, sectarismo, etc.).

La filosofía Inter-cultural opina que estas dos macro tendencias actuales se deben a ciertos modelos de concebir las culturas y sus respectivas interrelaciones, vigentes en la tradición filosófica dominante de occidente, en donde la Filosofía por excelencia es la única posible, por lo tanto la “Filosofía de lo Absoluto” es la “Filosofía Absoluta”. Así se ha afirmado: América “nunca ha pensado” (Russell), Africa “sólo ha producido Etno-Filosofía” ((Houtondij), y la rica tradición Asiática es vista simplemente como “misticismo y religión”.

Aunque ni la cultura occidental, ni su filosofía son las únicas en el desarrollo de la humanidad, sin embargo son consideradas las más avanzadas, superiores, y auténticas. El desarrollismo se sustenta en esta superculturalidad: “Hay que acortar la distancia al ideal occidental en todo el mundo”. Muchos filósofos académicos de la periferia (llamado tercer mundo), todavía están convencidos de que el filosofar auténtico consiste en la “Imitación” óptimo del espíritu occidental (Estermann, 1998).

La filosofía intercultural afirma la existencia  “de hecho y de derecho” de una cierta transculturalidad de la Filosofía. Las culturas no son “Mónadas sin ventanas”, ni “esencias ideales”, sino que, son personas y sus expresiones están en constante interrelación unas con otras. El purismo cultural o hasta étnico no es sólo una abstracción académica, sino una violación del flujo orgánico e histórico, una petrificación y sentencia de muerte cultural. Una cultura pura hoy en día, sólo existe  en el museo, es decir: es como una cosa muerta, y por lo tanto ya no existe.

En consecuencia, los límites entre “Filosofía”, “Pensamiento”, “Míto”, “Cosmovisión”, “Racionalidad y Sensitividad”, “Concepto e Imagen”, “Religión y Ciencia” deberán ser redefinidos, bajo una visión del mundo actual.

Por todo esto, basados en la concepción intercultural de la Filosofía y dentro de un enfoque cultural, la “Filosofía Andina” es un hecho real y culturalmente distinto. Porque, el enfoque intercultural subraya la importancia del polílogo entre culturas, en este caso entre la cultura andina y occidental, o filosóficamente hablando entre los paradigmas filosóficos andino y occidental.

 

2.5. La Filosofía Andina (Ontología, Epistemología y Etica). Antes de definir la Filosofía Andina, de su carácter ontogénico, epistemológico y ético, es necesario, conceptuar el término “Andino” para utilizarlo en este tema.

 “Lo andino”, para nosotros, el término se refiere a una categoría espacial, a un ámbito geográfico y topográfico (Cosmos andino), determinado por la Cordillera de los Andes, que recorre el continente Sud Americano en el lado occidental desde Venezuela hasta Magallanes en Chile, en cuya parte central se desarrollaron numerosas culturas desde la llegada del hombre hace más de 40,000 años, que terminó con la expansión Inca en forma autónoma y luego el choque cultural con la cultura occidental en 1532, hasta nuestra actualidad.

Este espacio topográfico tiene características muy peculiares que van desde el mar hasta los 6,000 metros sobre el nivel del mar y de aquí hasta el llano amazónico, determinando condiciones climáticas favorables y adversas (Alto riesgo), por su diversidad de microclimas y pisos ecológicos, convertido en el lugar predilecto para el desarrollo cultural del hombre andino, siendo una de las cunas de la civilización, que ha contribuido al desarrollo de toda la humanidad.

En este ámbito fue determinante para la elaboración  de un pensamiento filosófico propio, como ha ocurrido en otras partes del mundo, como en Jonia, en la India, y en el Egipto, en donde la naturaleza jugó un rol importante para su desarrollo filosófico. En la región andina, jugaron un rol importante la precariedad de la tierra, por las pendientes pronunciadas en sus laderas, por ser un suelo joven en proceso de formación geológica, la dialéctica entre arriba y abajo (Janan y Uran), vivo y muerto de la tierra (vulcanismo) y la ciclicidad de las épocas de lluvia y sequía. Esto influyó en su conceptualización del mundo (cosmos) entre otras cosas más.

El hombre “primitivo” (Cazador –recolector-pescador) llegó a desarrollar un modo de vida “cultivando” (Criando) esta región para su bienestar, en un equilibrio armónico y dinámico, dentro de una igualdad, con un denominador común, que le da al término “andino” una connotación étnica, por lo que debe hablarse de “un hombre andino”  ó más propiamente de un “pueblo andino”, desterrándose la connotación ideológica, etnográfica, sociológica, y antropológica. En donde el término de “hombre Andino” es el hombre arraigado e identificado con el “mundo andino” ó “cósmos andino” (Plantas, animales, espíritus, tierra, agua, etc). En consecuencia lo andino es un fenómeno multicultural, multiétnico y sincrético, porque es un pensamiento vivido y vivo en la actualidad, con raíces históricas muy profundas, principalmente en la cultura incaica.

En consecuencia el término  de “andino”  filosóficamente se refiere a todos los aspectos geográficos, culturales y étnicos, a los cuales hemos hecho referencia.

La Filosofía Andina, básicamente, es un conjunto de concepciones,  modelos, ideas y categorías vividos por el hombre andino, es decir: Es la experiencia concreta y colectiva dentro de su  “Mundo Andino” o “Cosmos Andino” (“Pacha”). Como se sabe, todas las concepciones “filosóficas” del hombre andino son “prácto-lógicas” e implícitas. Y, en sentido derivado, son el resultado de la reflexión sistemática y metódica de una experiencia colectiva, basados en su propia la realidad, expresada en el “universo simbólico” de ritos, costumbres, organización, creencias, tradiciones, etc.; todas las cuales son experiencias vivenciales en sentido básico, que están presentes en su quehacer cotidiano y su cosmovisión.

Según Kush (1992) La Filosofía Andina se caracteriza por ser ontológicamente pobre y epistemológicamente rica.

Según Estermann (1992), quien ha adoptado para describir y definir a la “Filosofía Andina”, términos acuñados por Manrique Fernández (1987), como resultado de una Anamorfosis con la Filosofía Intercultural, terminología sincrética entre lo quechua y lo griego, lo cual, en nuestro concepto, eufemísticamente, al denominar como “Pachasofia” al estudio del Cosmos Andino o “Pacha”, “Runasofía” a la Antropología Andina, “Ruwanasofía” a la Etica Andina, “Apusofía” a la Teología Andina. No es pertinente ni apropiado, por que creo que, no es necesario disfrazar las cosas, para llamar la atención o el interés de los filosófos, sino que hay que llamar a las cosas por su nombres, sin crear confusión, “llamando pan al pan y vino al vino”. 

2.6. Ontología. Es una palabra castellana de origen griego Ontos = ser y logos = tratado. La ontología se la define como una parte de la Filosofía que estudia y busca el origen y la esencia del “Ser” y de sus propiedades más trascendentales. Es el principal mito fundante de la Filosofía Occidental.

            Según Cush (1992) al referirise a la “Filosofía Andina” dice que esta se caracteriza por ser “ontologicamente pobre”, basado en la filosofía occidental que recalca la individualidad del “ser”, en donde el “Filosofar es un quehacer de personas concretas e identificables en el espacio y el tiempo, destinado y dirigido a personas individuales como receptores”.Todo lo cual entra en contradicción con la” Filosofía Andina”, en donde el “ser” es anónimo y colectivo (comunidad). Por lo tanto la individualidad y la colectividad del “ser”, no son sino supuestos culturales. Esta fue la razón más profunda, por la cual la “Filosofía Andina” nunca pudo ser un asunto netamente académico (Estermann,1998).

 

2.7. Epistemología. Es una palabra castellana, que deriva de las voces griegas: “Episteme” = conocimiento y “Logos” = tratado.  A la epistemología se la define como parte de la filosofía que estudia los fundamentos y la teoría del conocimiento. Es otro de los principales mitos fundantes de la Filosofía occidental, basado en la “racionalidad del ser”.que en su juventud era una “sabiduría integral”, en armonía tonel saber mítico, la práctica religiosa y el orden ético. Con el tiempo se ha convertido en “ciencia” y “técnica”, instrumental, pragmática  y suisuficiente, de tal manera que la ciencia moderna ya no es simplemente “episteme” y sabiduría desinteresada, ni “tejné”, sino un instrumento (organum) para la transformación de la naturaleza y hasta de su sustitución total, dentro de una pretensión universalista y necesaria (Globalización).

            Para el hombre andino, considera al “episteme” como el conjunto de la sabiduría colectiva acumulada y transmitida a través de generaciones, en donde existe un “saber” (Yachay) en el subconsicnet colectivo, transmitido mediante la enseñanza de una generación a otra en forma oral y actitudinal (Saber hacer), mediante narraciones, cuentos, rituales, actos cúlticos, y costumbres. Este saber no es el resultado de un esfuerzo intelectual individual en un laboratorio, sino el resultado de una experiencia vivida, amplia y trans sensitiva. Es un proceso transgeneracional y práctico, que según Araoz (1991) la epistemología andina tiene tres fases: Idea (Yuyay), acción (Ruway) y obra (Rurasqa). La idea (Mito y Rito) es la teoría; la acción es el trabajo (Llank´ay) real que lleva la idea a la práctica; y la obra, que es resultado de la acción. El hombre andino enseña y aprende haciendo.

 

2.8. Lógica Andina. Está basada en varios principios fundamentales o leyes fundamentales, que son la esencia de la Filosofía Andina.:

 

1) El Principio de la Relacionalidad de todo (Llapa ó Taki) con el todo. La Ralacionalidad, ontológicamente es otro de los mitos fundantes de la Filosofía Andina, según la cual la racionalidad de que todo (Llapa en Qheswa y Taki en Aymará) está de una u otra manera relacionado, conectado o vinculado con todo el cosmos, la cual no es el resultado de la inferencia a partir de un solo ente, principio o substancia (Ser, Dios, etc.).  El todo, no es una unidad analítica, un “totum implicitum”, sino un todo explícito y concreto de la realidad a través de la relacionabilidad integral (Holística). Un ente existe, en la medida que esté relacionado con otros. Un ente aislado no existe. Es un no-ente. 

Para el hombre andino, “el individuo” como tal no es “nada”, es algo totalmente perdido, sino se halla por pares dentro de una red de múltiples relaciones (comunidad). La relacionalidad se expresa en varios principios, tales como la correspondencia, la complementariedad, reciprocidad, ciclicidad, integralidad, etc., que son la base de paradigmática de un sinnúmero de fenómenos filosóficamente interesantes en el ámbito de la naturaleza, la vida social y el orden ético

 

2) El principio de la Totalidad. El Cosmos Andino es “holístico”. No existe ni hay nada aislado en el “Pacha”.  Todo y todos se relacionan entre ellos. Por otra parte esta totalidad no es única sino que es diversa y muy abundante (Askhapacha en Qheswa y Waljanaka en Aymará). En base a este principio se conciben a los diversos  componentes  de los ecosistemas  como organismos vivos (personalizados) y como deidades (sacraliazados) a todos los elementos del cosmos, así como a todas las relaciones sociales. Este principio se ha combinado con los conceptos de tipo occidental de base católica, mediante la ejecución de ritos para resolver los problemas de enfermedad que atacan a cada uno de los componentes del cosmos, mediante la ejecución de acciones materiales y simbólicas  que corresponden tanto a la religiosidad andina como a la religiosidad católica (Van.den Bergh, 1985; Llanque, 1995). 

            El elemento más expresivo del principio de la Totalidad de los Pastores andinos es el “Señal Q´epi” o “Kawsay”, el cual se usa para todos los ritos que practica la familia, en el cual están guardados todos los elementos simbólicos del cosmos andino (Pacha)..            

 

3) El Principio de la Correspondencia.  Este principio de la Filosofía andina es la base de su racionalidad y dice en forma general, que los distintos aspectos, regiones o campos de la realidad se corresponden de manera armoniosa, que incluye nexos relacionales de tipo cualitativo, simbólico, celebrativo, ritual y afectivo. La naturaleza de esta correspondencia es simbólica y no causal o inferencial. Este principio se manifiesta a todo nivel y en todas las categorías. Por ejemplo, entre lo cósmico y lo humano, lo humano y lo infrahumano, lo orgánico y lo inorgánico, la vida y la muerte, lo bueno y lo malo, lo divino y lo humano,  etc. Este principio es de validez universal, tanto en la gnoseología, la cosmología, la antropología, la política y la ética.

 

4) El Principio de la Complementariedad.  Este principio es otra de las bases de la racionalidad de la Filosofía andina y expresa que: “Ningún ente y ninguna acción existen por si solas, sino siempre están en coexistencia con su complemento específico. Este principio enfatiza la inclusión de los opuestos complementarios en un ente completo e integral, que llegan a complementarse en y a través del ritual celebrativo, mediante un proceso de integración simbólica. Así por ejemplo, para el hombre andino, sol y luna, claro y oscuro, verdad y falsedad, día y noche, bien y mal, masculino y femenino, etc., no son opuestos excluyentes, sino complementarios, necesarios, para la formación de un todo integral y superior. El paradigma andino es, la integración armoniosa de los dos opuestos en forma dinámica y no estática, por lo que se encuentran en constante lucha (Tinku), en forma cíclica.

 

5) El principio de la reciprocidad. Es el principio del “Ayni” y la “Apajhata ó Apjhata””. El Principio de Reciprocidad se expresa a nivel pragmático y ético como “principio de Reciprocidad”: A cada acto corresponde como contribución complementaria un acto recíproco. Este principio no solo se cumple a nivel de las interrelaciones humanas (entre personas o entre grupos), sino a cada tipo de interacción, sea esta intra-humana, entre hombre y naturaleza o entre lo humano y lo divino. 

El principio de reciprocidad es universalmente válido y revela un rasgo muy importante de la Filosofía Andina. La ética no es un asunto limitado al ser humano y su actuar, sino que tiene dimensiones cósmicas, que con mucha razón se puede hablar de una “ética cósmica”, que para la racionalidad occidental sería un absurdo, debido a la implicación de la eticidad y libertad. La reciprocidad  andina  no presupone necesariamente una relación de interacción libre y voluntaria; más bien se trata de un “deber cósmico” que refleja un orden universal del que el ser humano forma parte (Estermann, 1998).

A través de la reciprocidad los actores humanos, naturales o divinos establecen una “Justicia Cósmica” como normatividad subyacente a las múltiples relaciones existentes. Por eso, la base del principio de reciprocidad es el orden cósmico y su relacionalidad fundamental, como un sistema armonioso y equilibrado de relaciones. Este aspecto es totalmente incompatible con la filosofía occidental, que es unidireccional y oblicua.

 

6)  El Principio de la redistribución. En el mundo andino nada se acumula, el excedente se redistribuye, fue la base de la Mit´a en época incaica y mal usada en la colonial. 

 

7)  El Principio de la Dualidad: Todo se encuentra en pares (Yanatin), que son opuestos y complementarios. No existe el impar. No es normal.

 

8) El Principio de la Igualdad: Todos son equivalentes. No hay jerarquización de nada ni de nadie. No caben discriminaciones de ninguna índole.

 

9) El Principio del Taypi o Chawpi. Es el punto de encuentro de los opuestos complementarios, en donde el uno deja de ser para convertirse en el otro. Un ejemplo de este principio es la Cruz (Chalana), la Apacheta o encrucijada, el umbral de la casa, el amanecer y el atardecer, etc. que son Taypi o Chawpi de los opuestos complementarios. Sin este concepto fundamental no podrían existir los opuestos

 

10)  El Principio de la Comunidad: La totalidad forma un solo conjunto. La comunidad. Una comunidad no se limita a la categoría sociológica de un cierto número de personas humanas, que pertenecen a un mismo grupo, sino que se extiende al mundo de los difuntos (pasado), a la naturaleza (pachamama) y al mundo extrahumano, sagrado (Janaqpacha y Manqapacha). El principio de la comunidad se expresa en la totalidad armónica del cosmos, quien lo abraza, lo encierra y lo cuida todo (Van den Berg, 1992).   La comunidad humana como práctica social  andina es un principio fundante de la Filosofía Andina cuya expresión mas paradigmática fue el “Ayllu”, es trascendente, porque, va más allá del reconocimiento de tierras comunales o de juntas directivas comunales. La comunidad campesina de hoy, como forma de organización de los agricultores y pastores de estas regiones, expresa el origen, los límites y las formas de cooperación entre los campesinos para vivir, producir y progresar.  Pero, a pesar de las relaciones comunitarias en donde el ganando y la tierra son de propiedad familiar y no comunal. Continúa la ayuda mutua, de autodefensa y de respeto entre las distintas familias, sin importar el estrato social al que pertenezcan         

11) El Principio de la Familiaridad. En el cosmos andino, todos son parientes. hermanos, padres, hijos o  abuelos.

 

12) El Principio del Dialogo: El Cosmos andino es dialogante. Todos conversan entre sí y con todos.

 

13) El Principio de la Ciclicidad. En el cosmos andino todo es cíclico Porque todo vuelve a lo anterior, permanentemente. Así en toda comunidad andina, el tiempo es cíclico porque se toman decisiones, se planifica y se actúa en pequeños cilcos (El ciclo de los cultivos agrícolas, de la ganadería, de las migraciones, de los viajes, etc.) y grandes  ciclos  (la idea del resurgimiento inka o de líderes martirizados o de animales sagrados protectores  de deteriminadas zonas agroecológicas). Estos ciclos de elementos simbólicos andinos también se fusionan dialécticamente con los elementos de la cultura  y la religiosidad occidental y cristiana, como por ejemplo, el retorno del milenario de determinadas deidades, como es la vuelta de Cristo.(Claverías, 2000).                            

 

14) El Principio de la Frágililidad. En el cosmos andino nada es estable. Todo se puede romper en cualquier momento, debido a las condiciones bioclimáticas muy difíciles para vivir y producir en los diversos ecosistemas andinos, por lo que la comunidad andina debe estar siempre alerta para detectar las señales que permitan observar la pérdida del equilibrio y realizar acciones que conserven los recursos: agua, plantas. Animales, etc. mediante el uso de sus propias tecnologías para el manejo ganadero, mediante las previsiones de la utilización del agua. Mediante limpieza de vertientes, construcciones de canales para el manejo del agua en los bofedales, manejo de las zonas de producción (Control vertical y horizontal de los nichos ecológicos), selección de ganado y semillas por especies, etc.  este principio es sacralizado  mediante ritos y símbolos prefigurativos de lo que la comunidad quiere para el futuro, como por ejemplo, en la ganadería  se guardan representaciones simbólicas de los elementos del espacio geográfico de la comunidad, de la producción ( animalitos en miniatura guardados expresamente para los ritos) y de lanas de diversos colores que representan a cada zona de producción de pastos.

 

15) El Principio del Equilibrio o la Armonía. El encuentro y el abrazo de las fuerzas opuestas y complementarias, como primera superación de la experiencia básica, son posibles gracias al hecho de que existe un equilibrio fundamental en el cosmos como una totalidad, en los diferentes componentes del cosmos (sociedad humana, naturaleza y mundo sobrenatural) y también entre esos componentes esta totalidad armónica es expresada en el principio de comunidad. Cuando se rompe el equilibrio dinámico, inmediatamente se debe buscar el equilibrio, esto se logra a través del Tinku.  Por ejemplo, este principio establece la relación del hombre y la naturaleza, en donde el hombre andino, observa constantemente la naturaleza, para descubrir su ritmo y la armonía fundamental que hay en ella. La tierra recibe preferente atención, luego la chacra y la semilla.

La perdida de equilibrio: Se produce por una alteración de la normalidad. Ejm.  Por qué no hay una buena cosecha? Esto puede ocurrir: a) Por Fallar contra la naturaleza, b) contra los hombres y c) contra los seres extrahumanos. (pecado y castigo)

 

16) El Principio del Kuti. En Qheswa y en Aymará la palabra “Kuti” significa la reversión de todo lo contrario, y consiste hoy en día en un “rito” combinado con elementos de la religiosidad católica, como son los rezos, la biblia, las letanías, las cruces, el agua bendita, etc. los cuales simbolizan la modernidad, dentro de la concepción andina y nó occidental monoteísta (Claverías, 2000)..

El restablecimiento del equilibrio se realiza mediante el Kuti, lo cual  es una necesidad imperiosa, por lo tanto debe realizarse por acciones entre los hombres y entre los hombres y la sociedad extrahumana.

 

17) El Principio de la Dinámicidad. En el Cosmos Andino todo se  encuentra en constante movimiento. El equilibrio cósmico no es estable. Es frágil. Están en constante tensión: Lucha de opuestos (Tinku). No puede ser estático. Las fuerzas antinómicas no se excluyen. Son complementarias.

 

2.9. Etica o Moral Andina. Según Van den Berg (1992), La filosofía andina tiene su ética, basada en principios, que conservan y garantizan el equilibrio en el cosmos: 1) El principio de la reproducción de la vida (hembra y macho) y 2) El Principio de la colaboración mutua (Ayni) y 3) El principio del encuentro complementario de las diferentes fuerzas opuestas (Tinku) que se encuentran en el cosmos (Pacha).

De todos estas “Principios Ontológicos”, se derivan las normas que determinan el comportamiento ético y moral de los hombres: El hombre andino, debe respetar y proteger la vida, sea esta de los hombres, los animales, las plantas y de la tierra (Pachamama)., y al mismo tiempo, cuidar que la vida se reproduzca y no se pierda.

Existe un paralelismo entre la conducta humana y la conducta de los otros componentes del cosmos, que determina que: “La Pachamama produce de acuerdo con el comportamiento del hombre con ella” (Reciprocidad). Si la conducta es buena, hay producción y protección. Si es mala, no habrá producción por las catástrofes naturales (Albó-Quispe, 1987). También se produce desequilibrio de la armonía, cuando no se trata bien a los difuntos, o cuando la comunidad no presta la suficiente atención al santo patrono del pueblo. Por todo esto, es determinante “el modo en que los hombres se tratan entre sí, para que exista armonía en el cosmos”. Ejm., si existen pleitos en la comunidad o dentro de la familia, tendremos malas cosechas (desequilibrio).

La restauración del equilibrio es efectuada por la confesión de las faltas cometidas, por la expiación de la culpa contraída, con frecuencia es acompañada por la aceptación de un castigo concreto, y por el perdón o la reconciliación. Todo esto puede tener un carácter tanto personal como comunitario.

 

1) Principios éticos fundamentales. Básicamente son tres para el hombre andino: 1) Ama Llulla (No ser mentiroso), 2) Ama Súa (No ser ladrón) y 3) Ama Qella (No ser ocioso)..

 

2) Principios Eticos Secundarios o Complementarios, son los siguientes: 1) Ama Llunk´u (No ser comelón)) ; 2) Ama Jillu (No ser angurriento); 3) Ama; 4) Ama K´umu (No ser servil); 5) Ama Llaqwa (No ser adulón); 7) Ama Machaq (No ser borracho);  8) Ama K´uchi (No ser lascivo, mujeriego), 9) Ama P´enqa (No ser sinverguenza); 10) Ama Tatamama Maqa (No pegar o maltratar a los padres), 11) Otros muchos  más, que son  propios de una comunidad.   

 

2.10. Fuentes de la Filosofía Andina. Son primarias y secundarias.

 

2.10.1. Fuentes primarias: Por ser la cultura o más propiamente las culturas andinas, ágrafas, hasta hace unos quinientos años atrás, llevó a la concepción errónea que aquellas no podían producir filosofía en sentido estricto, sin embargo, la Interpretación conceptual de la experiencia humana vivida son fuentes identificables históricamente expresadas en una serie de formas “semiológicas” que tienen base física, social y psíquica de todo ser humano.

La cultura andina, que no es idéntica con la incaica, se ha convertido paulatinamente de una cultura presumiblemente ágrafa a una cultura que se expresa también hoy en día, también por la escritura. Sin embargo, estos textos, no son la fuente principal para la reflexión filosófica andina, sino son más bien un medio auxiliar.

La experiencia vivencial del hombre andino se expresa a través de un sin numero de medios y formas. El modo de vivir, la organización del trabajo, la estructura social de la familia en el ayllu, en el barrio, en la región, en los ritos, en las costumbres, en las creencias, en la tradición oral, en el arte, y en la religiosidad. Como se sabe, todas estas expresiones son ágrafas.

 

2.10.2. Fuentes Secundarias. Como apoyo secundario llegan a ser fuentes para la Filosofía andina: 1)  Los vestigios del pasado, como los hallazgos arqueológicos, y paleontológicos que abundan en el ámbito andino y que sirven entre otras cosas para echar luces sobre la concepción del mundo andino. 2) Los relatos y las descripciones hechas por los Cronistas de la Conquista del Perú, los Diccionarios Quechua español, Aymará español y el vocabulario y gramática de estas lenguas escritos por Fray Domingo de Santo Tomás y Ludovico Bertonio escritos en el siglo XVII. 3) Se debe tener también en cuenta los testimonios de los descendientes de los incas, recopilados posteriormente.

 

2.11. Niveles Metodológicos de la Filosofía Andina. Según Esterman (1998) en la Filosofía andina, se pueden distinguir metodológicamente cuatro niveles.

 

2.11.1. La realidad “cruda” como un supuesto objetivo y previvencial, en el sentido de una alteridad radical. Se trata de un “ideal” construido a partir de su vivencia y experiencia, porque, cada apropiación  emocional, artística, social e intelectual, de esta realidad, de hecho, es ya una “interpretación”, aunque “preconceptual” y “no sistemática”.  En el ámbito andino, este nivel corresponde a los factores geográficos, topográficos, climáticos, cosmológicos y biológicos “más acá” de su experimentación, por el hombre andino. Filosóficamente solo tiene importancia como “idea regulativa o heurística” que servirá para el proceso hermenéutico.

 

2.11.2. La experiencia vivencial de esta realidad por el “hombre andino”. Como toda experiencia, es el primer nivel hermenéutico, y como tal, ya es una “interpretación del mundo”  que obedece a un interés pragmático y existencial del intérprete. Esta experiencia primordial es como interpretación significativa (hermenéutica) es lo que podemos llamar “Cosmovisión andina”, que se expresa mediante un sinnúmero de medios predominantemente no conceptuales (mitos, creencias, ritos, celebraciones, costumbres, símbolos, etc,), que no son conceptuales, lógicos ni racionales.

 

2.11.3. La Interpretación conceptual y sistemática de esta experiencia vivida. Es el nivel de la reflexión filosófica en sentido original y propio. Según Aristóteles, la admiración (que es una cierta experiencia) es el punto de partida para la reflexión. Este es el nivel preciso en el que se ubica la “Filosofía andina”.

 

2.11.4. La reflexión e interpretación histórica, es el nivel en donde la “Filosofía andina” se convierte en Historia de la Filosofía, en una interpretación de tercer orden y en una reflexión de segundo orden.        

Entre las manifestaciones lingüísticas de la experiencia andina, destaca la tradición oral, tal como se expresan en una infinidad de cuentos, historias, adivinazas, cantos, dichos y fórmulas. Últimamente se ha empezado a llevar  a la forma “gráfica” esta riqueza expresional mediante entrevistas y testimonios, pero también recopilando un gran número de canciones colectivamente presentes, pero hasta hace poco no llevado al papel, como la serie “Biblioteca de la Tradición Oral Andina” editada desde 1976 en Cuzco por el CERA “Bartolomé de las Casas” (Estermann, 1978).

La expresión colectiva de la experiencia vivencial del hombre andino es la “Cosmovisión” y no su corolario o síntesis creencial. En este sentido, Estermann (1998) considera dentro de la Filosofía Andina como ciencias auxiliares a la etnografía, fenomenología, antropología cultural, cino-lingüística, etología, arqueología e historiografía.

 

2.12. El Sujeto en la Filosofía Andina. En la filosofía occidental recalca la individualidad de la filosofía desde la época de los griegos. El anonimato es la excepción de la regla. En el caso de la filosofía andina, no existen individuos identificables como filósofos, en consecuencia al ser ágrafa tampoco existen textos filosóficos. Este es un punto crítico para la filosofía andina, pero debemos decir que, esto no es una “conditio sine qua non” del fenómeno filosófico. El hombre andino es un sujeto comunitario en esencia, por lo que vale para la filosofía, como experiencia vivencial con su lógica particular, relacionada con el tiempo y el espacio como un todo: Pacha.

2.13. La Lógica Andina. La  Lógica es una palabra castellana que deriva de la voz griega “Logikós” que significa “raciocinio”, “razonamiento”, “discurso”. Hoy en día es una ciencia que estudia las leyes, modos y formas del pensamiento humano.

 

2.14. La Racionalidad Andina. Es la lógica inherente a una estructura sociocultural, dentro de ciertas coordenadas espacio-temporales, que surgen como consecuencia del diálogo de dos culturas: la Occidental y la Andina.

La racionalidad es un adjetivo que deriva del Latin “rationalis” o “racionalitas”. Que significan pertenencia a la razón o relación con la razón.

        “La razón” es un elemento “ontológico” de la filosofía occidental (ratio, intellectus, nous, logos), que corresponde al “mito fundante” de la filosofía griega, que sirvió de base para darle origen sobrenatural al saber y la verdad por los judeo-cristianos. Existen numerosos “equivalentes homeomórficos” en muchas otras culturas, como el “Cid” y el “Budhi” Indicos; el “Rfiah” Judío, el “Ka” Egipcio; el “Yuyay” y el “Unanchay” Quechua, y el “Yatiy” Aymará, que son conceptos con una acepción distinta a la que tiene la “Razón” Greco-latina. En resumen, la  “racionalidad” no solamente deriva del término “razón”, sino que es un término más abstracto

Para la filosofía andina, la racionalidad antológicamente es el producto o resultado de un esfuerzo integral del hombre andino para ubicarse dentro del cosmos, por lo cual, sería la lógica inherente a una estructura sociocultural, dentro de ciertas coordenadas espacio-temporales, que surgen como consecuencia del diálogo de dos culturas: la Occidental y la Andina.

 

2.15. “El Simbolismo”. Para la filosofía andina, la realidad está presente en forma simbólica, y no tanto representativa o conceptual. Así por ejemplo, la realidad se revela en la celebración de un culto, mediante el ceremonial que realiza el hombre andino (rito), la cual es más que una reproducción, en donde el hombre no capta o concibe la realidad como algo ajeno y totalmente estático, sino lo hace presente, como algo mismo de su ser en su estar holístico.

 

2.16. El rito, no es más que la realidad misma, de aquella en que se hace presente, sino mas bien al revés: En lo celebrativo, la realidad se hace más intensa y concentrada (simbólicamente). El símbolo, es el “estar” de la realidad en forma muy densa, eficaz y hasta sagrada; no es una mera representación del estar, sino una “presencia vivencial en forma simbólica (Estermann, 1998). Desde el punto de vista de la filosofía occidental, esta manera de concebir el estar a menudo es calificada como “mágica”, “numinosa”, “fetichista” y “primitiva”. Para la filosofía andina, la realidad en sí, ni es lógica ni lingüística, sino que está simbólicamente presente, como un conjunto de signos concretos  y materiales que se refieren mutuamente unos con otros. Un ejemplo de todo esto, se observa en la tierra que el hombre andino trabaja. Esta, no es una realidad objetiva, inerte, sino es un símbolo vivo y presente del círculo de la vida, de la fertilidad, de la retribución, del orden cósmico y ético.  

La relación del hombre andino, con esta realidad, entonces, no es la relación cognoscitiva, ni la relación instrumental (tecnológica o productiva), sino la relación ritual y ceremonial ( expresada en el canto, la danza, el rito mismo, o en el simbólico) a un supuesto sujeto. En esta relación, ritual-ceremonial, el hombre andino se siente parte de la realidad y la realidad se revela como un conjunto holístico de símbolos significativos para la vida cotidiana. En consecuencia. El hombre andino, no “representa” al cosmos, sino lo hace “presente” simbólicamente en el ritual y la celebración. Lo conoce vitalmente.

 

2.17. Método de investigación. El método de investigación de la Filosofía Andina es el método ritualizado de la observación contemplativa de la realidad (Van Kessel, 1992)

 

2.18. Caracterización de la Filosofía Andina. Para caracterizar la Filosofía Andina es necesario entender el mundo (cosmos) y como se ubican dentro de él todos sus elementos, mediante la observación contemplativa de la realidad. (Grillo, 1994; Van Kessel, 1988; y otros). En donde, todas las cosas y animales tienen su “lado interior”, que es como su alma y su vida secreta, el cual se vuelve accesible por el método de observación contemplativa. Esta filosofía se caracteriza por ser:

 

2.18.1. Seminal, el cual determina el modo, el ritmo y el método del desarrollo técnico del mundo andino.

 

2.18.2. Metafórica. Por que se expresan con conceptos que no son expresiones claras y precisas, y ni siquiera son frases expresadas  en identidades o definiciones, con términos categóricamente ordenados. La metáfora es bipolar, así, por ejemplo,  la tierra es “caliente o fría”, no para referirse a la temperatura en grados centígrados, sino para referirse a la fertilidad de la misma, o la tierra es “agradecida ó ingrata”, según el trabajo dedicado a ella (Van der Ploeg (1987).      

 

2.18.3. Personalizado. Porque, todos los elementos del cosmos son considerados como personas Naturales y Divinas: Así, el Sol (Inti), la Tierra (Pachamama), los Cerros (Apu) son personificaciones divinas de las energías y la fertilidad de la naturaleza, del calor y de la luz, y del agua vitalizante (Van Kessel, 1992). Lo mismo ocurre con la lluvia (Para), el trueno (Khajja), la helada (Qasa), la granizada (Chijjchi), el viento (Wayra) y todos los fenómenos meteorológicos. Las lagunas (Qochas) y las fuentes agua (Pukyu, Mayu), la casa (Wasi) y la chacra. Lo mismo sucede con las torres de las iglesias, cuando es una sola se le llama “Mallku” y a la Iglesia “T´alla”, a la plaza principal “Cabildo”, etc. Todos ellos son personas, a quienes se les habla, se les ofrece zahumerios, se les “ch´alla”. Reciben un trato cariñoso y respetuoso. Se les agradece sus bondades, se les adorna y se les ofrece regalos, ofrendas y libaciones. Esta manera de pensar de los andinos, hace que los investigadores sociales poco informados, hablen de “animismo”.   

 

2.18.4. Sacralizado. En el Cosmos andino, todo tiene su componente sagrado, que conduce a una religiosidad, expresada en una ritualidad, mediante la cual el hombre andino se eleva a otras dimensiones a un nivel trascendental y que en ultima instancia, se convierte en el cultivo de las relaciones dentro de la comunidad extensa en una celebración de la creación, en una celebración del cosmos ó “Pacha”.

 

3.0.            COSMOVISIÓN.

 

La Cosmovisión, según el DIDELE (2001) es una palabra femenina calcada de la palabra Alemana “Weltanschauung”, que quiere decir: Manera de ver e interpretar el mundo, considerándose al mundo o “Cosmos” como el conjunto de todas las cosas creadas, según los griegos y los latinos. 

 

3.1. La Cosmovisión Andina: Es una categoría del conocimiento que corresponde al mundo andino, y forma parte de la Filosofía Andina. Considerándose a lo andino como aquella parte del universo que se halla bajo la influencia de los andes y de las culturas que se desarrollaron autónomamente durante milenios hasta el presente dentro del “Cosmos Andino” o “Mundo Andino”.ó “Pacha”.

 

3.2. El Cosmos Andino o Mundo Andino ó “Pacha”. Es un mundo animal (Kush, 1970) y todo cuanto existe en su seno también es vivo. Se trata de un mundo sensitivo y mutable según las circunstancias que vive. Un mundo siempre re-creado, siempre novedoso. En resumen es un mundo dinámico (GRILLO, 1994). Kusch (1973) define el “Cosmos Andino” ó “Pacha” como una Totalidad Orgánica, como “algo orgánico, total”. En donde sus componentes están en una relación mutua, en donde: “Todo tiene que ver con todo y no hay nada ni nadie aislado, separado”. Esta relación mutua se caracteriza por una “reciprocidad” (un  dar y un recibir) que se difunde por todo el cosmos, en un “equilibrio interno”, ”dinámico” (Normalidad). Está conformado por “El Pachatata” y “La Pachamama”. El aire o “Samay” es Taypi.

 

3.3. Los Componentes del Cosmos Andino. Para el hombre andino el cosmos está formado principalmente por: 1. La Naturaleza, 2. La Sociedad, 3.- El Espacio. 4. – El Tiempo.  5. El Sexo. 6) Lo Sagrado

 

3.3.1. La Naturaleza. Es todo lo que le rodea al hombre, y esta formada por: a) La Sallqa ó Silvestre, es decir todo lo existente sin ayuda del hombre (Los astros, los fenómenos meteorológicos, las montañas, los llanos, las aguas, las plantas y los animales); y la b) La Uywa ò Chaqra, que es todo lo domesticado por el hombre (plantas, animales, suelos y vivienda).

 

3.3.2. La Sociedad. a) Humana (las comunidades, las familias y las parejas) y b) Extrahumana (Dios, los ángeles, las fuerzas de la naturaleza personificadas como el Sol, la madre Tierra, los espíritus de los productos, las fuerzas subterráneas, los santos, las almas de los difuntos, etc.). La muerte y la vida son Taypi.

 

3.3.3.   El Espacio: A.- Arriba (Janaq)  y B.- Abajo (Uraq). A su vez cada uno en Derecha (Pañaq) e Izquierda (Lloq´eq). Esto  determina la cuatripartición o “Pusi Suyu”. No existe la tripartición. Es un concepto posterior a la conquista. El punto de transición entre estos 4 opuestos es la “chakana” que se confunde con el “Chawpi” o “Taypi” que es el “Centro”, o punto de encuentro o transición de los opuestos complementarios, en donde el uno “deja de ser” y se convierte “en no ser” o sea en su opuesto

 

3.3.4. El Tiempo: a) Ñawpaq o Antes (Pasado) y b) Qhepaq ó Después (Futuro), c) Kunaq ó El presente es Taypi.           

 

3.3.5.  El Sexo: En el cosmos andino, todo es Hembra y  Macho. No puede existir, ni existe nada asexual.  Sólo hembra y macho hacen posible la vida. Es un pensamiento seminal que caracteriza al cosmos andino. La cópula es “Taypi”.

 

3.4. El Cosmos ó Pacha.  Es una palabra Pan Andina, tanto Qheswa como Aymará, polisémica, de un significado muy profundo. Filosóficamente, significa el “Cosmos Ordenado” en categorías espacio temporales y religiosos, pero no simplemente como  algo físico y astronómico, que comprende todo lo visible y lo invisible, lo material y lo energético, lo terrenal y lo celestial, lo profano y lo sagrado, lo exterior y lo interior, que de acuerdo con los principios básicos de de la filosofía andina, están totalmente interrelacionados y en constante equilibrio.

            El significado de la palabra “Pacha” en el idioma Qheswa ha sido ampliamente estudiada por diversos investigadores (Manrique, 1987: Mejía, 1992;  Scannone, 1985;  Rivara de Tuesta, 1991 y Estermann, 1998, etc.). Según el Vocabulario del padre Gonzalez Holguín (1612) significa, suelo, tiempo y lugar, según María Luisa Rivara (1991); se trata de un vocablo muy rico en acepciones y connotaciones, que puede ser adjetivo, adverbio, sustantivo y sufijo compuesto.

Como adjetivo, “pacha” significa “bajo”, “de poca altura”, así como “la parte interior”.

Como adverbio, “pacha” significa “debajo”, “al instante”, “de inmediato”, así como también “mismo”.

En consecuencia, podemos afirmar que la palabra pacha tiene  connotaciones espacio-temporales.

Como sufijo la palabra “pacha” es la síntesis del sufijo verbal repetitivo     “-pa” con el significado “de nuevo”, “nuevamente”, “otra vez”, “más”.

Como sufijo nominalizador diminutivo de “-cha” que denota la pequeñez de algo, pero también afecto o despecho hacia el objeto persona indicados.

Como sustantivo y en forma figurativa, es un derivado del adjetivo o del adverbio, “pacha” significa “tierra”. “globo taráqueo”, “mundo”, “planeta”, “espacio de la vida”, así como, también, “universo” y “estratificación del cosmos”.     

 

3.5. La Dimensión Sagrada del Cosmos. Cada uno de los componentes del “cosmos andino” (Reales y objetivas), tiene una dimensión “sagrada” (Espiritual, Vital). Dentro de este componente sagrado del Cosmos, o sagrado esta formado por el “Pachatata” y la “Pachamama”. Estos conceptos han sido extirpados totalmente de la mentalidad del hombre andino, durante los 500 años de dominación, y que han sido sincretizados en los conceptos cristianos de Dios, con los cuales esta dimensión divina han logrado confudirse. Así “Pachatata” es “Wiraqocha”, “Pachakamaq”, “Tunupa”, “Los Apu” ó “Achachila” tales como “Tata Saballa” ó “Tata Sabaya” como le dicen los Bolivianos, o San José el esposo de la Virgen, o Jesucristo (Apuyaya Jesucristo, de las oraciones cristianas en idioma quechua), que son los “espíritus engendradores” de todo lo que existe (machos), principio que no concibe la religión Judeo Cristiana (hacedora, heredera del paradigma del Hommo faber). Por otra parte la “Pachamama”, que es la paridora de todo lo existe e identificada con la Virgen María, por lo que muy bien los Aymaras la Denominan “Pachama la Virgina” (Van Kessel).

            El concepto de “Pachatata” ha permanecido olvidado complétamente en el relato de la Filosofía andina, como el opuesto complementario de la “Pachamama” y todos los investigadores consultados, no hacen referencia de él, pero por el pensamiento andino, existe implícitamente, y ha sido confundido, con el Sol, los Santos, etc. El concepto de “pachatata” felizmente se conserva simbólicamente en la Isla de Takili, en donde a una montaña, que es el punto más elevado de la Isla se le denomina “Pachatata” y se le representa, por un Icono de forma “Cuadrada”

En la mesa ritual, y como su opuesto complementario, a una “pampa” o llano, se le denomina “pachamama” y se le representa por un ícono de forma circular, en la parfernalia del “Pagapu”. (Palao,

 

3.6. La Pachamama ó “La Virgina”: la que creo el mundo y fundó el pueblo.  Según Van Kessel (1993), en su lenguaje cúltico, los Ayamaras suelen llamar a la Pachamama: la Virgina. Al hacerlo expresan, consiente o inconscientemente, la realidad de un culto sincrético que hace puente entre el mito andino de la Madre Tierra y el mito Cristiano-popular de la Virgen María. El mito de la Virgen, madre universal de los cristianos, que tomó vida en os santuarios de toda la región andina (Virgen del Socavón en Oruro,  Virgen de Chapi en Arequipa, Virgen de Cocharcas en el Centro del Perú, Virgen de la Puerta en el Norte del Perú, Vírgen de la Candelaria en Puno, Vírgen de Copacabana en Bolivia, etc.): tiene claras características  andinas. Podemos sostener que es la re-creación mestiza del mito de la pachamama, madre universal de los pueblos andinos. Observamos que en este proceso de re-creación sincrética, se trasladó el acento primario del mito andino (Qheswa o Aymará)- que caía en su ser madre de flora y fauna- a  la maternidad de los humanos, de acuerdo al dogma católico predicado por los misioneros españoles. Sin embargo, ambas- Pachamama y la Virgen- son las que dan y cuidan la vida y la salud de sus hijos y ambas piden en “pago” elementos idénticos  que observamos en el culto que se les rinde. En el ambiente rural, ambas han de vigilar por la fertilidad del ganando, los cultivos de la chacra y la oportunidad de las lluvias. Ambas reciben las ofrendas de flores, frutas y semillas; y, ambas han de cuidarles y regenerarlas en el próximo ciclo agrícola. Ambas procuran también hierbas y remedios que vigorizan la vida de sus hijos, garantizando mucho más que la simple terapia de males somáticos puntuales.

El mito de la Pachamama se ha desarrollado, como toda mitología, de acuerdo a las nuevas condiciones de existencia del pueblo andino, fiel a sus raíces y cristianizado por la fuerza. El desarrollo del mito andino desembocó en el mito de la Virgen María por la adopción e incorporación de múltiples elementos provenientes de la Biblia, de la teología Cristiana y de las prácticas devocionales de España. Sin embargo,  nunca se borraron  sus rasgos originales. Constantemente observamos formas críticas del mito (y del rito) originarias de la Pachamama. Hasta hoy día, constatamos que en muchas comunidades  andinas, las fiestas patronales centradas en la Virgen contienen, y son, a la vez un culto en la clandestinidad a la Pachamama. Estas fiestas expresan ambos cultos: el culto litúrgico oficial de la “gran tradición Cristiana” y el Culto Tradicional Andino a la Pachamama, la “pequeña tradición”. Los símbolos manejados en el culto de los “aymara.cristianos” según Van den Berg (1992) se prestan muy bien para este doble sentido, por sus significados secundarios. Se trata efectivamente de una nueva creación litúrgica, un culto coherente y consistente, sin contradicciones.

Esta liturgia popular andina, con su tremenda variabilidad y flexibilidad, es la creación del pueblo andino que supo integrar ambas tradiciones en un tejido nuevo, acorde con las exigencias de su nueva condición  de pueblo sometido y colonizado y capaz de hacerlo  sobrevivir con dignidad. Esto es el origen del culto popular andino a la vida y su maternidad divina. A partir de esta simple fiesta patronal celebrada en la comunidad andina, este culto tomó formas masivas en los santuarios marianos de toda la región andina, transformándose y readaptándose continuamente de acuerdo a las condiciones de vida y las presiones sociales de cada época y de cada lugar. Por lo mismo se explican las innumerables variantes locales del mito de la madre universal y del culto mariano inspirado por este mito, que han de enfrentar diariamente al mito criollo de la opinión pública.          

 

3.7. “El Pacha” o “Cosmos” como casa. Para tener una idea sobre el Cosmos Andino, es necesario observar el dibujo del Altar Mayor del Templo del Qorikancha de Juan Santa Cruz Pachacuti Yanqui Salcamaygua (1613).

 

3.7.1. Tiene la forma de una casa. Esta forma simbólicamente representa el principio filosófico de la totalidad del Pacha, en donde todo y todos pertenecen a una sola familia y que viven bajo un solo techo. Fuera del Pacha no existe nada; y dentro de ella todo está relacionado a través de los ejes espaciales “de arriba y abajo”, y “de derecha a izquierda” y sus demás paradigmas.

 

3.7.2. Al centro del dibujo se observa una Cruz (Jatum Chakana) representada en sus extremos por 4 estrellas, denominadas 1) “Noche” y 2) “Día” que son opuestos complementarios, y que son ámbitos de la hembra y del macho, respectivamente; 3)  Sara Mama y 4) Koka Mama, que son opuestos complementarios; la primera que alimenta al hombre (lo material) y la segunda que alimenta “el espíritu” (Lo inmaterial, Anima, Ajayu)  Esta cruz es un punto de transición ó “Taypi” ó “Chawpi”, representado por el cruce de las aspas de la Cruz. (Jatun Chalana).   

 

3.7.3. Todo lo que está por arriba de la Jatun Chacana, es “Janaq pacha” (Ambito de todo lo sagrado), en donde se ubica  “Pachatata”, que es macho. El Pachatata está representado por una figura vacía ovoide (Wiraqocha, Pachakamaq, Pachayachacheq, Tunupa, Apu, Achachila, etc. También es el ambito de los astros, los fenómenos meteorológicos, como el Rayo, el Granizo, el Arco iris, el clima y el viento. 

 

3.7.4. Todo lo que está a la derecha es macho (Inti, Cari, lucero de la mañana o “Ch´asska” y todo lo que está a la izquierda es hembra (Killa, Warmi, Qochamama (Océano, Lagos y lagunas)

 

3.7.5. El hombre andino (Qhari y Warmi) se encuentra en el centro del Pacha, que es el ámbito del “Kay pacha”, el cual es “Taypi”.Este espacio es compartido por “Tata mallki” (La selva, o El mundo vegetal)) y los Ojos de los “Imaymana” (los animales, tanto aves, peces, anfibios, mamíferos, insectos, etc.  que tienen ojos “imaymana”), La chacra

 

3.7.6. En el Uray pacha, se encuentra “La Pachamama” está representada por un círculo, dentro del cual se hallan las montañas y desde donde se originan los ríos, representados por el “Pillkumayu”. La pachamama se halla por debajo de la superficie del “Kaypacha”, siendo su opuesto “La Qochamama” que es hembra frente  a la Pachamama.

 

3.7.7. Vigencia del paradigma. Todos estos elementos, antes descritos se encuentran representados simbólicamente en la actualidad en los “Chiwchi” de la parafernalia del “Rito del Despacho o Pago”, así como en la “Misa andina”, inclusive en la casa del hombre andino, que es su microcosmos.

 

NOTA CORRESPONDE A UNA PARTE DEL CURSO

LUEGO SE COMPLETARÁ

 

 

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